Por Salvador Pérez Hernández.
Chetumal a 10 de junio de 2015. La frase “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, y que hace referencia a una persona que no quiere aceptar una situación o no se da cuenta de algo muy obvio encaja perfectamente para los responsables de la seguridad y la justicia en Quintana Roo, ya que el estado se encuentra al borde de la ingobernabilidad, por el incremento de la violencia que incluye robos, violaciones, asesinatos, feminicidios y homicidios, grupos paramilitares y ahora linchamientos que evidencian que el estado de Derecho ha sido relegado.
Casos como el sucedido en Río Verde en el municipio de Bacalar, el pasado 17 de mayo en el que con motivo de las fiestas por el aniversario de la comunidad acudió gente de las poblaciones circunvecinas, y alrededor de las doce de la noche grupos paramilitares con pasamontañas y fuertemente armados (Se supone que no eran agentes policiales ni militares por el pillaje realizado), instalaron dos retenes de tipo militar a la salida de esta comunidad despojando a algunos de los visitantes de sus pertenencias.
El linchamiento de un extranjero y supuesto ladrón en la comunidad de Carlos A. Madrazo el pasado 5 de junio, el aumento constante de las ejecuciones en la comunidad de Limones, el secuestro y liberación de “Don Lolo”; ganador de Playa del Carmen y la posterior detención de más de 30 implicados, ejecuciones y desórdenes al interior de los penales.
Infamantes casos de impunidad como el feminicidios de Arena del Rocío Palacios Valdez cuyo asesino sigue libre, y los casos de los feminicidios de María Elena Pérez Huerta, Ana Gabriela Canto Castillo, la adolescente de 15 años América del Cielo Fuentes Rosado; asesinada ante la mirada impasible de los policías ministeriales, la niña Jazmín Viridiana Jiménez Ramos cuyo supuesto homicida salió libre por falta de pruebas y una serie interminable de asesinatos que han sacudido la Cd de Chetumal, sin mencionar los cientos de casos de Cancún que en muchas ocasiones han sido vinculados con la trata de blancas y la pornografía infantil.
El Nuevo Sistema de Juicios Orales a pesar de agilizar los procesos penales, ha evidenciado que una de sus fallas es la incapacidad para juzgar los delitos del fuero común como el robo y homicidio, situación que favorece la impunidad con la que operan las bandas delictivas, impunidad difícil de explicar sin la participación de los cuerpos de seguridad pública y de las policías ministeriales.
Por otra parte los cuerpos policiacos han cometido un sinnúmero de pifias, como la incompetencia demostrada para asegurar a un trailero trastornado, lo que provocó la muerte de dos agentes ministeriales, el permitir el asesinato de la adolescente América del Cielo Fuentes Rosado, la represión de las madres de familia en palacio municipal de Othón P. Blanco, las narco mantas en Cancún y Bacalar que señalan a agentes policiacos.
Se concluye que el Sistema de Seguridad Pública Estatal, la Procuración de Justicia y los Tribunales Judiciales se encuentran en crisis e incapacitados para cumplir con el papel que les tiene asignado el estado, como garantes del respeto y aplicación de las leyes, pues para que una ley pueda ser aplicada debe existir el consenso y aceptación social para someterse al dominio del estado de Derecho, sin embargo la impunidad y corrupción han lacerado de tal manera el imperio de la legalidad que el estado de Quintana Roo se encuentra camino a la ingobernabilidad, ¿O de qué otra forma se puede llamar a las advertencias de linchamientos por robos? Advertencias realizadas por el hartazgo ciudadano, cuyas llamadas a la autoridad para que mejoren la vigilancia han sido sistemáticamente ignoradas.





















