Ámbar
Por Dominga Calles Alatorre
Lunes 21 de agosto de 2023.- Recientemente Yensunni Idalia Martínez Hernández, presidenta municipal de Othón P. Blanco fue centro de una serie de críticas a su apariencia física, disfrazadas de señalamientos por supuesto uso de recursos públicos, pero que realmente buscan socavar su participación política en el próximo proceso electoral y enviarle un mensaje a la sociedad de que las mujeres no deberían participar en política.
La violencia contra las mujeres en política, quebranta la democracia, ese es el fin de fondo, no la víctima individual sino el grupo femenino como tal y hay que marcar un límite muy firme ante ello.
Evidentemente existen muchas razones por las que el físico de una mujer política, no debe ser el centro del debate, dado que además de estar cargado de negatividad, en nada aporta al beneficio común que una sociedad espera del desempeño de un político.
La crítica al físico de una mujer política puede ser considerada como una forma de violencia y amenaza hacia ella y plantea un ataque directo a su habilidad y disposición para ejercer su labor política, así como su encomienda. La violencia contra las mujeres en política es problemática por varias razones y no se debe contribuir a perpetuarla.
Aquí la comparación es chocante pero necesaria pues la apariencia física, peso, forma de vestir, de hablar o mejoras estéticas que también se realizan los hombres en política es rara vez señalada, para ellos todo, para ellas nada.
Elevar el nivel de la crítica fundamentada en el desempeño del ejercicio público, no sólo es necesario sino constructivo para promover un ambiente político y social en el que se respete la diversidad y se valore a las mujeres por su capacidad y logros, en lugar de su apariencia física.
Cada quién es libre de hacer con su apariencia física lo que se le vengan en gana, sea o no política, pero en el caso de ellas, esa libertad es además representativa y un derecho a defender para todas estandarte en mano.
En la historia de nuestra entidad, también en Othón P. Blanco, ese tipo de críticas fueron dirigidas a otra presidenta municipal, Cora Amalia Castilla Madrid (2005-2008), el objetivo era el mismo, socavar su imagen y opacar su desempeño, pero ahí está el legado, gracias a mujeres como ella que enfrentaron con firmeza esas vicisitudes, hoy tenemos obras como la ampliación y modernización de la Avenida Insurgentes para el “Diamante del sur”-sólo por mencionar un ejemplo- que dan cuenta de lo que una mujer puede construir para sus gobernados.
Debe señalarse con claridad que no es aceptable como parte de la política tradicional, este y ningún tipo de violencia, pues no debe ser el precio a pagar para ninguna mujer por participar en política.
Agradezco de antemano, tus comentarios y sugerencias.






















