JMM.-Erick Borges Yam, presidente municipal de José María Morelos, ha encendido las alarmas al respaldar disturbios contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en lugar de buscar soluciones concretas para restaurar el servicio eléctrico en las comunidades afectadas. Su postura ha polarizado aún más la situación, dejando a los habitantes en la incertidumbre y sin respuestas claras.
Desde el pasado 31 de diciembre, localidades como López Mateos, Venustiano Carranza y Puerto Arturo permanecen sin suministro eléctrico. Borges Yam, visiblemente molesto, calificó el servicio de la CFE como “de tercera” y denunció la falta de personal para atender las emergencias. “Iniciamos el 2025 con un pésimo servicio de la comisión”, expresó el edil en declaraciones públicas.
El presidente municipal también señaló que la paraestatal incumplió compromisos previos, como la limpieza de áreas bajo las líneas de conducción eléctrica. Además, criticó las deficiencias en los servicios de comunicación proporcionados por Telmex y Telcel, los cuales han agravado el aislamiento de las comunidades afectadas.
Sin embargo, en lugar de apelar al diálogo institucional o presionar por una intervención inmediata, Borges Yam parece alimentar un clima de tensión al sugerir la posibilidad de disturbios. Esta actitud, lejos de ofrecer soluciones prácticas, ha incrementado la frustración entre los habitantes, quienes siguen esperando respuestas y acciones concretas.
La falta de electricidad no solo afecta las actividades diarias, sino que también pone en riesgo la salud y seguridad de los residentes, quienes dependen de la energía para conservar alimentos, mantener equipos médicos en funcionamiento y garantizar la comunicación en caso de emergencias.
Aunque el alcalde ha expresado su descontento, su retórica beligerante plantea dudas sobre su capacidad para gestionar la crisis de manera eficaz. Mientras tanto, las comunidades continúan enfrentando días de incertidumbre y abandono, exigiendo una solución real y duradera a esta problemática.



