La regulación cambió en dos etapas durante la actual administración; la venta digital quedó sujeta, en los casos previstos por la ley, a una licencia adicional cuyo derecho alcanza 5,072 UMA
Por Victoria Castro Chávez
Chetumal, Quintana Roo.— Vender bebidas alcohólicas por internet y entregarlas a domicilio en Quintana Roo dejó de ser únicamente una nueva modalidad comercial para convertirse también en un asunto de considerable peso regulatorio y económico.
La legislación estatal sufrió modificaciones sucesivas entre 2021 y 2025 que transformaron la manera en que el Estado autoriza esta actividad.
El resultado es significativo: en los supuestos establecidos por la legislación vigente, la venta en línea y/o a domicilio requiere una licencia adicional cuyo derecho alcanza 5,072 Unidades de Medida y Actualización (UMA).
Con el valor diario de la UMA correspondiente a 2026, de 117.31 pesos, esa cantidad representa aproximadamente:
$595 mil pesos.
No se trata simplemente del aumento anual de una tarifa.
La historia legislativa muestra algo más profundo: cambió la figura jurídica mediante la cual el Estado regula la comercialización digital de bebidas alcohólicas.
El antecedente viene del gobierno de Carlos Joaquín
La venta de alcohol por medios digitales no apareció por primera vez en la actual administración.
Durante el gobierno de Carlos Joaquín González, el Congreso modificó la Ley sobre Venta y Consumo de Bebidas Alcohólicas mediante el Decreto 187, publicado en el Periódico Oficial del Estado el 22 de diciembre de 2021 y con entrada en vigor el 1 de enero de 2022. Justia
Aquella reforma ocurrió después del crecimiento acelerado que tuvieron las entregas a domicilio y las compras digitales durante la pandemia.
El esquema contempló la regulación de la venta en línea y/o vía telefónica mediante una figura especial.
Pero esa arquitectura legal no permaneció intacta.
En 2024 comenzó el cambio
El 19 de diciembre de 2024, ya durante la administración de Mara Lezama, la XVIII Legislatura aprobó el Decreto 074, mediante el cual se reformaron y derogaron diversas disposiciones de la Ley sobre Venta y Consumo de Bebidas Alcohólicas.
Fue publicado cuatro días después, el 23 de diciembre de 2024, y entró en vigor el primero de enero de 2025. Congreso QRoo
La modificación alteró el esquema que había operado previamente.
Pero la historia no terminó ahí.
Un año después volvió a modificarse la legislación.
En 2025 llegó la nueva estructura
El 16 de diciembre de 2025 fueron publicados nuevos cambios relacionados con la regulación del alcohol.
El Decreto 186 modificó diversas leyes, entre ellas la Ley de Derechos del Estado de Quintana Roo y la propia Ley sobre Venta y Consumo de Bebidas Alcohólicas. Congreso QRoo
Ese mismo día se publicó el Decreto 191, que reformó disposiciones de la legislación sobre bebidas alcohólicas.
En este último caso existe además un dato político y legislativo relevante: la iniciativa fue presentada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa el 1 de diciembre de 2025 y aprobada por el Congreso el día 15. Congreso QRoo
La legislación resultante volvió a incorporar la venta en línea y/o a domicilio dentro de un esquema regulatorio específico.
Pero ya no bajo exactamente la misma estructura que había existido anteriormente.
La cifra que llama la atención: 5,072 UMA
El impacto económico aparece al trasladar la cuota a pesos.
La autorización adicional está fijada en 5,072 UMA.
Tomando como referencia la UMA diaria de 2026 de 117.31 pesos, la operación es:
5,072 × $117.31 = $595,?
La cifra ronda los 595 mil pesos.
Y ahí aparece una diferencia fundamental que debe explicarse correctamente.
No significa que todas las licencias de alcohol hayan aumentado súbitamente hasta ese monto por decisión del actual gobierno.
Muchas tarifas ya estaban expresadas en UMA, por lo que su equivalente en pesos cambia automáticamente cada año conforme se actualiza esa unidad.
Lo relevante en este caso es la estructura regulatoria creada para la modalidad digital.
Un establecimiento que quiera operar bajo ese supuesto no solamente debe cumplir con las condiciones correspondientes a su licencia principal: debe sujetarse también a las reglas y al derecho específico aplicable a la venta en línea y/o a domicilio.
¿Lo mismo para una gran plataforma que para un pequeño negocio?
Es precisamente aquí donde aparece la discusión de fondo.
Internet cambió completamente la comercialización de productos.
Un pequeño establecimiento puede recibir un pedido mediante una página web o aplicación y entregarlo a unas cuantas calles de distancia.
Una gran empresa puede procesar cientos o miles de operaciones mediante plataformas digitales.
La pregunta es:
¿La regulación de Quintana Roo distingue suficientemente esas escalas comerciales?
Porque una cuota de 5,072 UMA tiene impactos radicalmente diferentes dependiendo del tamaño y volumen de operaciones del establecimiento.
Para una empresa de gran escala puede representar un costo regulatorio incorporable a su operación.
Para un pequeño negocio, una obligación cercana a 600 mil pesos puede convertirse en una barrera considerable para entrar formalmente al mercado digital.
No es únicamente un asunto recaudatorio
La regulación del alcohol tiene razones de interés público.
El Estado debe establecer horarios, controlar puntos de venta, evitar comercialización a menores de edad y vigilar establecimientos.
La venta digital añade además desafíos particulares: ¿quién verifica la edad del comprador?, ¿quién recibe el producto?, ¿en qué horarios puede entregarse?, ¿desde qué establecimiento sale?
Por eso resulta razonable que exista regulación.
El debate está en cómo se regula y cuánto cuesta cumplirla.
Y particularmente en determinar si la carga económica guarda proporción con los distintos tamaños de establecimientos.
De un permiso a una licencia de alto costo
Ese es finalmente el cambio que merece atención.
Durante el gobierno de Carlos Joaquín se incorporó jurídicamente la venta en línea y/o vía telefónica dentro de un esquema especial.
Posteriormente, en diciembre de 2024, el Congreso modificó y derogó disposiciones de ese régimen. Congreso QRoo
Y en diciembre de 2025 volvió a modificarse la legislación, incluyendo reformas provenientes tanto del Congreso como de una iniciativa presentada por la gobernadora Mara Lezama. Congreso QRoo
El resultado vigente es una regulación en la que la venta digital puede requerir una licencia adicional con un derecho fijado en 5,072 UMA.
En 2026 eso significa una cantidad cercana a 595 mil pesos.
La pregunta, entonces, no es únicamente cuánto recauda el Estado.
Es otra:
¿La nueva regulación está diseñada para ordenar la venta digital de alcohol o su costo termina haciendo que esta modalidad solamente sea accesible para negocios con suficiente capacidad económica?
Ahí está el verdadero debate.



