La disposición será obligatoria en educación básica; contempla excepciones por salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión, mientras preparatorias y universidades tendrán esquemas diferenciados
Por Victoria Castro Chávez
CIUDAD DE MÉXICO.— Los teléfonos celulares dejarán de formar parte de la jornada cotidiana de millones de estudiantes de educación básica en México. A partir del próximo 3 de noviembre, su uso quedará restringido durante toda la jornada escolar, incluidas las clases y los periodos de recreo.
La Secretaría de Educación Pública publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo 09/09/26, mediante el cual establece reglas nacionales para el uso responsable y seguro de dispositivos digitales personales en escuelas públicas y particulares del Sistema Educativo Nacional.
La medida alcanza a la educación básica y contempla que los dispositivos permanezcan fuera de uso durante la jornada. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que los alumnos podrán llevarlos y mantenerlos guardados, pero no utilizarlos durante clases ni durante el recreo.
La SEP señala que la regulación busca proteger la salud mental, favorecer la atención y concentración, fortalecer la convivencia presencial y reducir los efectos asociados con el uso indiscriminado de dispositivos y redes sociales. Una consulta nacional realizada entre figuras educativas encontró que 81.2% respaldó establecer medidas nacionales para atender el uso de dispositivos digitales en las escuelas.
Habrá excepciones
La restricción no es absoluta. El acuerdo contempla excepciones relacionadas con salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión, siguiendo las indicaciones de la escuela y las familias. El esquema oficial también establece condiciones específicas para el uso pedagógico de tecnologías de aprendizaje.
En educación media superior el tratamiento será diferente: cada institución deberá establecer, junto con su comunidad educativa, medidas para garantizar un uso responsable y seguro.
Para las instituciones de educación superior se mantiene el respeto a su autonomía académica y administrativa y se promueve una política de uso responsable de la tecnología.
Un mes para preparar a las escuelas
Antes de que la regulación comience a aplicarse, se realizarán asambleas informativas con madres, padres, tutores y docentes para explicar las nuevas disposiciones y establecer las dinámicas correspondientes en cada plantel.
El acuerdo incluye además un decálogo para educación básica. Entre sus planteamientos se encuentra dejar el celular en casa o mantenerlo guardado durante la jornada, privilegiar la atención en clase y la convivencia presencial, así como proteger la privacidad y promover un comportamiento responsable en los entornos digitales.
Las autoridades educativas de los estados y de la Ciudad de México dispondrán de 180 días naturales a partir de la entrada en vigor para emitir o armonizar los instrumentos jurídicos necesarios.
La regulación tendrá además seguimiento: las autoridades deberán evaluar su implementación y generar espacios periódicos de retroalimentación para determinar posibles ajustes.
La decisión fue acordada por unanimidad por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU).



