Un video de la ceremonia muestra al alcalde con gesticulación y una forma de desenvolverse que han generado cuestionamientos; las imágenes, por sí solas, no permiten establecer qué originó su comportamiento
Tulum, Quintana Roo.— La actuación del presidente municipal de Tulum, Diego Castañón Trejo, durante la ceremonia del Grito de Independencia llamó la atención luego de la difusión de un video en el que se aprecia al alcalde con una gesticulación y desenvolvimiento particulares durante uno de los actos cívicos más importantes del calendario nacional.
En la grabación analizada por El Punto Sobre la i se observan cambios en sus expresiones faciales, movimientos y gesticulación, además de particularidades en la manera en que se desenvuelve frente a los asistentes.
El contexto resulta relevante: no se trataba de una reunión privada ni de una actividad informal, sino de la ceremonia oficial conmemorativa de la Independencia de México, encabezada por la autoridad municipal.
¿Qué le pasaba al alcalde?
Las imágenes pueden generar distintas interpretaciones sobre el estado en el que se encontraba Castañón. Sin embargo, el video no permite establecer la causa de su comportamiento.
A partir únicamente de una grabación no es posible determinar de manera responsable si existió consumo de alcohol, medicamentos o alguna otra sustancia. Para sostener cualquiera de esas afirmaciones serían necesarios elementos independientes que actualmente no están disponibles.
Lo comprobable es lo que quedó registrado ante las cámaras: un desenvolvimiento que ha llamado la atención durante la participación del alcalde en la ceremonia del Grito.
Precisamente por tratarse de un servidor público encabezando un acto oficial, las imágenes adquieren relevancia pública y abren una pregunta que corresponde aclarar al propio presidente municipal:
¿Qué ocurrió con Diego Castañón durante la ceremonia del Grito de Independencia en Tulum?
Hasta que exista una explicación o evidencia adicional, cualquier señalamiento sobre las causas debe mantenerse en el terreno de la especulación.
El video, en cambio, permite que los ciudadanos observen directamente lo sucedido y formen su propia opinión sobre el comportamiento del alcalde durante la ceremonia.



