Por Victoria Castro Chávez
CHETUMAL, Quintana Roo.— A pesar de los trabajos de mantenimiento y rehabilitación realizados por autoridades municipales y estatales, Othón P. Blanco continúa enfrentando importantes rezagos en materia de drenaje sanitario, una problemática relacionada con la limitada cobertura del servicio, el deterioro de la infraestructura y las constantes obstrucciones en la red.
De acuerdo con información contenida en documentos oficiales de planeación municipal, la mayor parte de la infraestructura de alcantarillado sanitario se concentra en la ciudad de Chetumal, mientras que numerosas comunidades rurales y zonas periféricas aún dependen de fosas sépticas y pozos de absorción para el manejo de aguas residuales.
Esta situación representa un riesgo ambiental debido a que las filtraciones al subsuelo pueden afectar la calidad de los mantos freáticos y cuerpos de agua de la región, incluida la Bahía de Chetumal.
Los diagnósticos elaborados por las autoridades también advierten que una parte importante de la red sanitaria presenta desgaste por antigüedad. En la capital del estado existen miles de alcantarillas, pozos de absorción y líneas de drenaje que requieren mantenimiento permanente para evitar inundaciones, hundimientos y afectaciones a la movilidad urbana, especialmente durante la temporada de lluvias.
A ello se suma el problema recurrente de los taponamientos provocados por el depósito de basura, grasas y otros residuos sólidos en el sistema de drenaje.
La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) ha reportado en diversas ocasiones que estas prácticas generan obstrucciones que incrementan los costos de operación y provocan fallas en la infraestructura sanitaria.
Para atender la problemática, el Ayuntamiento de Othón P. Blanco mantiene programas de limpieza de alcantarillas, desazolve de pozos de absorción y rehabilitación de puntos considerados críticos en distintas colonias de Chetumal.
Asimismo, existe coordinación con CAPA para la conservación y mantenimiento de la red existente, especialmente en las zonas que históricamente presentan mayores afectaciones durante las lluvias intensas.
Sin embargo, especialistas y documentos de planeación urbana coinciden en que el principal desafío no se limita al mantenimiento de la infraestructura actual, sino que requiere inversiones de mayor alcance para ampliar la cobertura del servicio hacia comunidades que aún carecen de drenaje sanitario y modernizar instalaciones que han superado su vida útil.
La situación cobra especial relevancia ante el crecimiento urbano que experimentan Chetumal y las localidades cercanas, lo que incrementa la demanda de servicios básicos y obliga a las autoridades a planificar nuevas obras de infraestructura para evitar problemas ambientales y de salud pública.
Mientras continúan las labores de mantenimiento, el drenaje sanitario sigue siendo uno de los retos estructurales más importantes para Othón P. Blanco, donde la ampliación de la cobertura y la modernización de la red permanecen como asignaturas pendientes para garantizar un desarrollo urbano sostenible.



